Cool Earth members Tinsley Johnson, Benjamin Davis and Timothy Arthur pick up trash along train tracks in south Durham. Cool Earth does cleanup events throughout the city.
Every year on April 22, Earth Day brings global attention to the state of the environment.
First organized in 1970 by U.S. Senator Gaylord Nelson, the movement began as a response to rising concerns about pollution and environmental damage. Since then, it has grown into an international event involving countless people, all focused on protecting the planet.
While Earth Day operates on a global scale, its impact is stronger at a local level. In Durham, community efforts from conservation programs to volunteer cleanups give residents opportunities to take direct action.
Initiatives like the April 19 Beaver Marsh Preserve Cleanup and Bill Corey’s “Milkweed for Monarchs” project that helps increase the butterfly’s habitat highlight how community involvement can help the local ecosystem, turning awareness into change.
At Riverside, students are also finding ways to contribute. This year, Earth and Environmental Science teacher McKenzee Chestnut is leading a campus-wide litter cleanup on Earth Day. During second, third and fourth periods, her students collected trash around campus for a class analysis. Open to any class that wished to participate, the initiative encouraged students to contribute to their community and help protect their environment.
Ultimately, Earth Day serves as a reminder that global change sometimes needs local solutions. But it can’t just happen one day of the year.
From international movements to school led local cleanups, each action contributes to a broader impact. Even with all the bad news about climate change and environmental damage, when students push for change it can lead to both local and global impact.
Mas Que Un Dia
Cada año, el 22 de abril, el Día de la Tierra llama la atención mundial sobre el estado del medio ambiente.
Organizado por primera vez en 1970 por el senador estadounidense Gaylord Nelson, el movimiento comenzó como una respuesta a las crecientes preocupaciones sobre la contaminación y el daño ambiental. Desde entonces, ha crecido hasta convertirse en un evento internacional en el que participan innumerables personas, todas enfocadas en proteger el planeta.
Aunque el Día de la Tierra opera a escala global, su impacto es más fuerte a nivel local. En Durham, los esfuerzos comunitarios, desde programas de conservación hasta limpiezas voluntarias, abren oportunidades a los residentes para tomar acción directa. Iniciativas como la Limpieza del Beaver Marsh Preserve el 19 de abril y el proyecto “Milkweed for Monarchs” de Bill Corey, que ayuda a aumentar el hábitat de la mariposa, destacan cómo la participación comunitaria puede beneficiar al ecosistema local, convirtiendo la concientización en acción.
En Riverside, los estudiantes también están encontrando formas de contribuir. Este año, la profesora de Ciencias de la Tierra y del Medio Ambiente, McKenzee Chestnut, está liderando una limpieza de basura en todo el campus en el Día de la Tierra. Durante el segundo, tercer y cuarto período, sus estudiantes recolectaron basura alrededor del campus para un análisis en clase. Abierta a cualquier clase que quisiera participar, la iniciativa motivó a los estudiantes a contribuir a su comunidad y ayudar a proteger su medio ambiente.
En última instancia, el Día de la Tierra sirve como un recordatorio de que el cambio global a veces necesita soluciones locales. Pero no puede suceder solo un día al año.
Desde movimientos internacionales hasta limpiezas locales dirigidas por escuelas, cada acción contribuye a un impacto más amplio. Incluso con todas las malas noticias sobre el cambio climático y el daño ambiental, cuando los estudiantes impulsan el cambio, pueden lograr un impacto tanto local como global.

