Lejos, pero cerca

San Pablito es un pequeño pueblo del municipio de Pahuatlán en Puebla, México. El pueblo tiene su propia lengua llamada otomí. Se habla mucho, pero también hablan español.

El otomí vino del pueblo indígena originario de las tierras de México. San Pablito tiene su propia vestimenta tradicional única.

Las mujeres usan blusas bordadas con diseños brillantes y coloridos. Los diseños están por todas las mangas y escote de la blusa. Llevan las blusas con una falda larga decorada con rayas.

La ropa tradicional de los hombres es camisa y pantalón lisos de algodón. Las camisas son lisas o decoradas con diseños brillantes y coloridos en la tapeta de la camisa. Generalmente lo usan con un bolso de fibra de ixtle y con sandalias huarache.

San Pablito también tiene sus propias formas únicas de artesanía.

La chaquira es un tipo de intrincado trabajo de abalorios hecho con pequeñas cuentas. Las cuentas se utilizan en la ropa y para hacer piezas de joyería. También se utilizan para realizar piezas pequeñas como llaveros y horquillas. La gente también usa cuentas para decorar el exterior de los lapiceros.

El papel amate es un papel hecho a mano a partir de corteza de árbol. El papel  está hecho para pintarse con pinturas de colores vivos. Los diseños dibujados sobre el papel normalmente se centran en pájaros y flores.

Aunque el papel amate está hecho para pintarlo, también se usa para hacer diseños. Los diseños son recortes de soles, pájaros, flores, y diseños abstractos.

La comunidad tiene su propia  celebración de los santos San Pedro y San Pablo. La celebración se celebra todos los años el 29 de junio. 

Comienza con una misa, procesión, y bailes. Durante la procesión se transportan las figuras de los santos por el lugar de la fiesta. Después de la procesión la gente come la comida elaborada y traída por otros.

Los miembros de esta comunidad tienen su propia celebración aquí en Durham. Este año fue el tercer año que se celebró.

Cada sábado más cercano al 29 de junio es el día de la fiesta. Comienza con una misa y es seguida por música en vivo, comida, bailes, y fuegos artificiales. El lugar de la celebración ha cambiado los últimos dos años y está abierta al público.

La celebración de San Pedro y San Pablo es una señal de que la religiosidad cultural sigue viva incluso lejos del pueblo. La celebración destaca la importancia del orgullo y la identidad de la comunidad, al tiempo que se lo pasan bien lleno de comida, música, y tradición.

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